Poco a poco el líder del Frente Renovador (FR) reaparece públicamente y diagrama un frente anti-Milei. Cuál es el detrás de escena de esta aparición y el objetivo de ampliar el peronismo.
De a poco Sergio Massa rompe el silencio. Desde hace pocas semanas, el líder del Frente Renovador (FR) comenzó a reaparecer públicamente. Es más, complementó así su trabajo en sus oficinas de Avenida Libertador, donde siempre fue hiperactivo y conservó sus lazos con diversos sectores de la política.
La última aparición fueron unos audios que se hicieron públicos en Radio 10. Allí habló de la importancia de la victoria de Lula da Silva en Brasil, cruzó al Jefe de Estado por no saludar a su par que había sido reelegido, además que dejó varios mensajes encriptados para la interna del justicialismo y, principalmente ser una alternativa electoral lo suficientemente sólida y concreta para los comicios 2027.
Massa sostuvo que el Partido de los Trabajadores (PT) equivale a la mitad del dispositivo político de la alianza que llevó a Lula da Silva a ser reelecto. Y sobre eso, subrayó la influencia de las «alianzas territoriales con actores regionales similares a los que son los Gobernadores en la Argentina», y señaló que esos referentes, en algunas ocasiones, votan en contra de las iniciativas del Primer Mandatario en el Parlamento. Hay que decir que, el ordenamiento es menos vertical de lo que pretende el justicialismo para su dinámica de gestión, anclado en los procesos de su historia.
Ampliar el peronismo
«Esa dinámica de mantenerse unido, con respeto, en la diferencia, es algo que acá no se ha logrado y que requiere liderazgos comprensivos, no hegemónicos», dijo en relación a la diversidad de partidos que tiene Lula detrás. Y añadió: «ese es el ejercicio más importante que va a tener que aprender el peronismo de la construcción de Lula». En pocas palabras, el justicialismo sostiene que hay que concentrarse para ampliar el peronismo, dejar atrás las internas sin sentido y enfocarse en el rol de los Gobernadores en una hipotética alianza.
Massa interpreta que hay que saber convivir y gobernar con la diferencias bien definidas dentro de la coalición. Y que el fin de este armado tan amplio es obtener voluntades para derrotar a Milei en las urnas. Sobre eso, pide revaluar y revitalizar el vínculo con los Mandatarios Provincias que no están dentro de Fuerza Patria es fundamental. Lo que plantea es la necesidad de quebrar cualquier lógica de construcción hegemónica, en los términos ideológicos, y tener la capacidad de diagramar sobre la base de una diversidad que, sin dudas, causará tensiones.
De por sí, Massa arribó a una conclusión dentro esta tesis con una frase impactante: «las PASO te garantizan la unidad y la unidad te garantiza ganarle a Milei». Allí la importancia de las Primarias para el peronismo son muy importantes, por eso el Gobierno quiere eliminarlas por completo. Desde La Libertad Avanza (LLA) entienden que esa herramienta puede darle solvencia, legitimidad y ordenamiento al justicialismo y que además sea una alternativa concreta para las Elecciones 2027.
El ex candidato a Presidente por el peronismo, pone el eje en un gran armado nacional que sirva para enfrentar a Milei. Un espacio que tiene el epicentro de discusión en la mesa de los Gobernadores, presidentes de los bloques legislativos y los representantes de las tres variantes del justicialismo que se reunió dos veces. En agosto hubo una cumbre peronista en el Hotel Emperador y la semana pasada en la Casa de la Provincia de La Pampa.
Sumar voluntades
En esta mesa además de Massa, la integra Axel Kicillof, Máximo Kirchner, los presidentes de bloque Germán Martínez (Diputados) y José Mayans (Senado) y los Mandatarios Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Del mismo modo, se sumó Juan Manuel Olmos, en representación del PJ Federal, donde planean sumar a otros sectores.
En simultáneo, piensan en sumar a Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti, ambos de la Unión Cívica Radical (UCR) y el titular que representa Emilio Monzó y Miguel Ángel Pichetto, los dos vienen de Juntos por el Cambio (JXC). Massa dialoga constantemente con estos sectores, pero al momento no hay definiciones acerca de una posible adhesión. Desde el peronismo entienden que ampliar la construcción actual necesita sumar a otros dirigentes que se muestran en contra de La Libertad Avanza (LLA).
Hace pocas semanas, Lousteau sostuvo que había que armar un «frente anti-Milei», que agrupe a todos los sectores de la oposición. Desde la Izquierda hasta el PRO, incluyendo a las distintas vertientes del justicialismo. Va en línea con los dichos de Massa, que está convencido de hacer los esfuerzos necesarios para convencer a los Gobernadores que están fuera del peronismo, como Hugo Passalacqua (Misiones) o Rolando «Rolo» Figueroa (Neuquén), o los peronistas díscolos como Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca). «Hay que valorarlos, no agredirlos», señalan desde su entorno más próximo.
El ex candidato a Presidente por el peronismo sostiene que la amplitud dirigencial de una alternativa ordena la demanda. Para que aquellos que están del 60% de las encuestas marcan el rechazo a la gestión de Milei, y a su posible continuidad, hacen un bloque de representación, que tenga diferencias en algunos ejes del programa político y económico, pero que tenga como objetivo común gobernar a partir del 10 de diciembre del 2027.
Y para eso es fundamental la continuidad de las PASO. Massa sostiene que el Gobierno no tiene los votos necesarios para voltearlas. Es por eso que, trabaja en esa hipótesis, tal como se lo explicó a Cristina Kirchner en San José 1111. Hoy el planteo que maneja el oficialismo, no tiene en forma definitiva, ni sobre la mesa, los votos del PRO ni de la UCR. Y al no tener esos votos no hay suspensión ni eliminación de las Primarias.
Qué hará Sergio Massa en el 2027
Hay que decir que el referente del FR está en el radar del peronismo como un posible candidato a Presidente. Tanto él (Massa), Axel Kicillof, Sergio Uñac y Gerardo Zamora, son los nombres que se oyen dentro del justicialismo.
Y sobre indican que la definición llegará recién el año que viene y que el contexto, y la necesidad que tenga la demanda del electorado, van a influir en la elección del candidato. Desde el FR ponen ejemplos concretos al respecto y lo realizando dando nombres de dirigentes a los que Massa visualiza como potenciales candidatos: «tal vez sea el momento de una mujer y puede ser Natalia de la Sota o Guillermo Michel o de un ex Gobernador como Gerardo Zamora». Solo solo ejemplos.
Hay que decir que Massa no va a exponer sus cartas antes de tiempo. Sin embargo, en su cabeza ronda la idea de que el año que viene será candidato. Pero también sabe que los valores de su imagen negativa le juegan en contra, y en simultáneo asume, más que nada después de un puñado de encuestas que consumen en sus oficinas de Libertador, que esos porcentajes pueden reducirse en el camino hacia octubre. Le dicen que es positiva.
«Este año es de posicionamiento y el que viene de ordenamiento», dice en sus reuniones políticas. Y es más, desde hace un tiempo le dice a los dirigentes con los que se reúne, que al peronismo no le puede pasar lo mismo que le pasó al PRO en el 2022, cuando Horacio Rodríguez Larreta era el candidato puesto y Mauricio Macri alentó a Patricia Bullrich en una contienda que hizo explotar al partido «amarillo».
«La pelea interna del PJ no puede generar ese conflicto y que la gente busque otro vehículo para sacar a Milei», transmitió Massa en sus últimas reuniones. Y es que el peronismo no puede perder la oportunidad de ser la alternativa a LLA por las rencillas internas que sobreviven en el tiempo y que han dificultado la convivencia en los últimos años.
Por último, las intenciones de Massa para el 2027 no las verbaliza él (Massa), sino su círculo político más cercano como Guillermo Michel, Cecilia Moreau, Alexis Guerrera, Sebastián Galmarini, Diego Guiliano o Ramiro Gutiérrez. La posibilidad de ser candidato a Presidente está latente, pero nadie es capaz de confirmar una jugada política de ese tenor a un año de las Elecciones.