PREOCUPACIóN | Tras los mensajes intimidatorios hallados en los colegios San Francisco y Guillermina, el gobernador Osvaldo Jaldo decretó medidas extremas que incluyen sanciones a directivos, la posible expulsión de alumnos y responsabilidad penal para los padres. El fenómeno, que se investiga como un reto viral de redes sociales, se replica en Buenos Aires, Córdoba y Mendoza en un contexto de máxima sensibilidad tras una tragedia reciente en Santa Fe.