LATUCUMANA MUNDIAL | «Es el dinosaurio de la suerte porque en un Día del Niño, Santi quería un dinosaurio, pero la realidad económica no nos permitía comprarle uno grande entonces le compramos uno chico. Pero volviendo a casa nos encontramos plata y le compramos a Rolo. Así empezó esta locura», cuenta Griselda en latucumana mundial.