La periodista eritrea-estadounidense Jerusalem Demsas dice que para poder ser creativa cambia su dirección de email periódicamente, no contesta a los mensajes, ni siquiera los lee: «Lo que he descubierto en mi experimento de nueve meses de creciente desconexión es lo siguiente: si alguien realmente necesita contactarte, lo conseguirá. A veces te perderás algunas cosas, pero no pasa nada. El precio de estar disponible es mucho mayor».
