HISTORIAS DE ACÁ | Esta no es sólo una historia de fe. Es también, y sobre todo, una historia de amor y superación; de inocencia y ternura. Francesca Acosta tiene 8 años, vive en Concepción y caminó por primera vez a Catamarca con su mamá cargando dos pedidos para la Virgen del Valle. ¿Qué le pidió? ¿Cómo terminó esta historia?