El empate 1-1 de los «Ciudadanos» en su visita al Bournemouth consagró matemáticamente al equipo de Mikel Arteta a falta de una jornada para el cierre del torneo. Los de Londres cortaron una sequía de más de dos décadas que arrastraban desde la mítica era de «Los Invencibles», mientras que el City asimila el golpe en medio de los rumores de salida de Pep Guardiola.