MAFIA PARAESTATAL | La Policía de Seguridad Aeroportuaria detuvo a fines de mayo pasado, al joven multimillonario Gustavo Adolfo Cisneros —primer hijo de la esposa de Roberto Sagra, adoptado por el zar de las apuestas— cuando intentaba abordar un vuelo a Buenos Aires con un arma de fuego cargada con munición en su equipaje y documentación que quedó bajo custodia e investigación del Juzgado Federal N°3, a cargo de José Manuel Díaz Vélez con intervención de la Fiscalía Federal N°1, a cargo del fiscal federal Rafael Vehils Ruiz. El pasajero no contaba con autorización legal para transportar el arma, aseguró desconocer su origen y se mostró sorprendido ante el hallazgo de la PSA. Documentos y registros verificados exponen una operación que encuadra como lavado de activos: Gustavo Adolfo Cisneros le «vendió» a Carlos Cisneros seis inmuebles en el exclusivo Terrazas Park de Yerba Buena, en dos escrituras —del 9 de noviembre de 2021 y del 10 de junio de 2022—, las seis al mismo precio: $9.000.000 pesos cada una, pagando lo mismo por una baulera de doce metros que por un departamento de ciento setenta y uno. Esos seis inmuebles valen hoy, a precio de mercado, cerca de un millón de dólares; Cisneros declaró haber pagado el equivalente a unos USD 490.000 dólares y, ante el Congreso, admitió la propiedad de sólo dos de los seis. El diputado declaró además ser dueño de una empresa que comercializa las apuestas del Hipódromo, y reconoció al aire en su multimedio que recomendó al interventor de la Caja, César Díaz —abogado de La Bancaria, de él y de sus hijas—. Su patrimonio en dólares se multiplicó doce veces entre 2019 y 2024, según su propia documental ante el Estado. El arresto del empresario, de sólo 32 años, fue difundido por todos los medios nacionales y locales sin dar a conocer su identidad, pese a que la documentación registral y comercial verificada lo posiciona en el centro de la red de sociedades del juego y las apuestas de Roberto Sagra y lo conecta directamente con Carlos Aníbal Cisneros. El detenido figuró como socio mayoritario (80%) de Brothering’s S.R.L. —que cedió a su padre adoptivo en 2018— y sigue como empleado de las operadoras Pálpitos y Brothering’s. Sólo tres operadoras de Sagra —Novo Play, Brothering’s y Pálpitos— facturan en conjunto cerca de $47.000 millones de pesos anuales y emplean a más de 350 personas; Golden Game S.R.L., que opera TucuApuestas, declara en cambio menos de $126 millones de pesos y apenas 8 empleados. El detenido es además socio fundador, junto a Maximiliano Paolini, de Pulsarmind S.A.S., la empresa tecnológica del Holding Sagra. Las operadoras están habilitadas por la Caja Popular de Ahorros, cuyo control político Carlos Cisneros defiende con uñas y dientes desde hace 30 años.