El trámite judicial fue iniciado por su hijo Bruno en los tribunales de Morón, casi cuatro meses después de la muerte del músico. Los documentos oficiales revelan que la sucesión fue registrada como “ab intestato”, una figura que se utiliza cuando no se presenta un testamento. Además, los herederos deberán afrontar demandas pendientes y definir el futuro de las marcas y los derechos de su obra.