Esta propuesta la acordaron dirigentes de unos 20 sindicatos, como los Gastronómicos, La Fraternidad y la UTA. De todos modos, esto mañana se planteará en la reunión del Consejo Directivo, donde continúa la idea de lanzar medidas de fuerza «a la francesa».
La interna en la Confederación General del Trabajo (CGT) suma un nuevo capítulo, ya que cerca de 20 sindicatos que comandan Gastronómicos, La Fraternidad y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), propusieron lanzaron una huelga de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo, además proponen que el Estado se haga cargo de las obras sociales sindicales frente a la agudización de la situación financiera y la «falta de soluciones» por parte del Ejecutivo.
Del mismo modo, estas decisiones, de acuerdo a lo que adelantó el portal Infobae se pactó en el encuentro que se realizó ayer por la tarde en la sede de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), al que asistió una veintena de gremios alineados con Luis Barrionuevo y aliados con Omar Maturano (La Fraternidad) y Mario Calegari (UTA).
Al mismo tiempo, a este cónclave asistió también el líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Capital Federal, Roberto Bonetti, quien es uno de los que intenta poner paños fríos a la interna de la CGT. Lo invitaron especialmente. De todos modos, se solicitó que se designe a una comisión normalizadora del gremio metalúrgico, intervenida por la Justicia frente al desplazamiento de su conductor, Abel Furlán, pero integrada por representantes de la actividad.
No solo participaron los dirigentes mencionados a este encuentro, sino que participaron Sebastián Maturano (La Fraternidad), Carlos Acuña hijo (Estacioneros y Garagistas), Gastón Frutos (Panaderos), Daniel y Gustavo Vila (Carga y Descarga), Oscar Rojas (Maestranza), Roberto Solari (Guardavidas), Luis Cejas (Viajantes), Facundo Aveiro (Químicos), Dina Toledo (Perfumistas), Salvador Basile (Tabaco), Alberto Weber (Obreros del Vidrio), Argentino Geneiro, Sandra Barrionuevo, Laura Sasprizza y Pablo Santín (todos ellos Gastronómicos).
Paro «a la francesa»
Mientras que en esta reunión que duró aproximadamente tres horas, coincidieron todos en rechazar el plan de lucha contra el Gobierno de Javier Milei basado en el «modelo francés», que es en pocas palabras, realizar huelgas sectoriales y escalonados, como sugirió el triunvirato de la central obrera y los gremios del transporte, entre otros.
Entre tanto, de acuerdo a la visión de Barrionuevo y sus aliados, la única forma de «castigar» al Ejecutivo por las medidas de ajuste que está llevando adelante es lanzar un paro total de actividades de 36 horas y no huelgas sectoriales.
Y es que para estos sindicalistas, el triunvirato de la CGT está «siendo demasiado condescendiente» con el Gobierno Nacional, por lo cual se deben tomar medidas drásticas para que se rectifique el rumbo de ajuste que adoptó el Ejecutivo: «lo pudieron hacer en las Universidades, así que hay otro camino que podemos seguir», manifestó un dirigente del barrionuevismo.
Y es que ellos consideran que tienen un poder de fuego decisivo ya que en sus filas están, por ejemplo, el sindicato de los conductores de locomotoras (La Fraternidad), el que nuclea a los choferes de los colectivos (UTA) y a los Empleados de Estaciones de Servicio.
Del mismo, este cónclave se transformó en un escollo para la conducción del movimiento obrero, ya que es dialoguista con la administración libertaria y ahora impulsa un plan de lucha distinto, ya que creen que no están dadas las condiciones para llevar adelante un paro general y que tenga alto acatamiento.
¿Huelga por tiempo indeterminado?
Hay que decir que, la semana pasada, se llevó adelante una reunión en la sede de la central obrera, ubicada en Azopardo 802 con las confederaciones sindicales, allí ocurrió un interno debate sobre este nuevo plan de lucha y Omar Maturano sugirió lanza un paro por tiempo indeterminado, propuesta que no tuvo quórum.
Finalmente los referentes cegetistas convocaron al Consejo Directivo para mañana, a las 14 horas, con el objetivo de debatir las «acciones gremiales» que se se llevarán a cabo entre otras cuestiones. Entre tanto, el bloque de Barrionuevo y sus aliados (tiene 8 representantes en el cuerpo) insistirán con la propuesta de un paro de 36 horas y la entrega de las obras sociales sindicales al Estado, pero solicitarán que esto se defina en un plenario de secretarios Generales del movimiento obrero que en teoría deberían ser citados en «forma urgente».
Frente a este clima tenso, hoy al mediodía se reunió la «mesa chica» de la central obrera para analizar la situación general y, más que nada, el gesto díscolo de Barrionuevo y sus aliados.
Aquí la propuesta que más llamó la atención de los disidentes del movimiento obrero es justamente ls que está vinculada con las obras sociales y esto responde más que nada a las dificultades que tienen los gremialistas y financiar las prestaciones médicas con recursos propios.
La crisis en las obras sociales
Hace poco más de dos meses, el movimiento obrero advirtió que la crisis en las obras sociales es «casi terminal», por lo tanto existe una «imposibilidad fáctica de brindar servicios asistenciales básicos», además manifestó que el Gobierno hace un manejo «inequitativo» de los fondos del sistema gremial de salud, que surgen del aporte de los trabajadores.
El secretario de Social de la CGT, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), realizó un informe en el cual enfatizó que «un sistema de seguridad social como el nuestro, que financia la atención médica con un porcentaje del salario (9%) que representa una pérdida del poder adquisitivo que ronda el 30%, sumado al incremento propio de los servicios asistenciales, que superan ampliamente los índices del costo de vida, limita cada vez la posibilidad de cobertura».
¿Qué hará la CGT?
Como se mencionó previamente, este primer debate ocurrió el pasado miércoles durante un encuentro de los líderes de la central obrera con los representantes sindicales de la industria, el transporte, la minería y la alimentación para comenzar a discutir como va a continuar el plan de lucha.
En primer término, Omar Maturano sugirió lanzar un paro por tiempo indeterminado, pero la propuesta no prosperó. Sin embargo, hubo un acuerdo casi mayoritario en llevar a cabo un paro«a la francesa», es decir por sectores, que se vayan alternando en cada actividad y en su modalidad, con la idea de sumar a otros sectores de la sociedad que están siendo castigados por las medidas de ajuste que está llevando la administración libertaria.
Del mismo modo, en esta reunión, varios referentes gremiales hicieron un análisis de la crisis que atraviesan sus actividades y, al mismo tiempo, dieron un panorama poco alentador sobre el efecto de las políticas de Milei en sus organizaciones. A raíz de eso, muchos discursos fueron con tinte dramático («si tengo que morir, prefiero hacer con las botas puestas», sostuvo uno de ellos), y hasta un líder gremial enfatizó en que «es hora de debatir propuestas concretas», en contra de Milei. Y cerró: «si hay que ir cana, iremos en cana».
Mañana va a haber una reunión del Consejo Directivo en la sede de la CGT, y ocurrirá en medio de las presiones de varios sindicatos que exigen una huelga de 36 horas y de una especie de una contraofensiva de la conducción cegetista, que exigieron que vayan a este cónclave los secretarios Generales de los gremios y no deleguen su presencia a referentes de segunda o tercera línea, como generalmente ocurre.
Los «dialoguistas» vs los «díscolos»
Este pedido viene a colación a que la conducción del movimiento obrero se queja de que muchos gremios solicitan paros generales, pero no logran que sus respectivos afiliados adhieran a ese tipo de medida de fuerza o no disponen huelgas en sus propias organizaciones, justamente hablan de la UOM, Gastronómicos, La Fraternidad, entre otros.
Por último, los integrantes de esta facción están convencidos de que no tendrá apoyo interno la propuesta de la huelga de 36 horas y que, sí se aprobará el método «a la francesa». Lo que sí queda evidenciado es que la CGT sigue estando dividida.