En el corazón del barrio de Borro, frente al papa León XIV y una multitud, Angélica Ferreira dio testimonio del impacto del Padre «Cacho», el sacerdote que dejó la vida convencional para vivir entre los recicladores de basura. Su emotivo discurso rescató la dignidad de los sectores vulnerados y renovó el pedido de santidad para el «cura de las periferias».