«Acá no hay lugar para terceras fuerzas», sostuvo el ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco sobre lo que dejaron las Elecciones Presidenciales de Brasil, donde se impuso Flávio Bolsonaro por dos puntos sobre Lula Da Silva. Destacó que el escenario de polarización puede repetirse en la Argentina en los comicios del año próximo. Del mismo modo, el funcionario también apuntó a las encuestas.
El movimiento que comanda Axel Kicillof siguió muy de cerca lo que ocurría en los comicios presidenciales de Brasil, en el cual el candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro se impuso por dos puntos sobre Luiz Inácio Da Silva. Del mismo modo, el resultado de ayer rompió los esquemas de todas las encuestas que daban ganador al candidato del Partido de los Trabajadores (PT). De todos modos, se repite un patrón elección tras elección en Sudamérica: Los oficialismos no reeligen.
Al mismo tiempo, Kicillof saldrá a buscar una Primaria, Abierta, Simultánea y Obligatoria (PASO) para imponerse y ser el candidato natural del peronismo, además de ampliar su espacio, Movimiento Derecho al Futuro (MDF), y en paralelo, también apuesta por la reelección de Lula como factor clave y como señal favorable a su proyección electoral del año próximo.
Entre tanto, en La Plata, hacen una lectura de lo que ocurrió ayer en Brasil, no solo limitándose a la cuestión electoral. Desde el kicillofismo interpretan que la polarización entre Bolsonaro y Lula Da Silva puede trasladarse a la Argentina: Dos partidos totalmente opuestos, con un escaso margen para los espacios intermedios y algo que se repite en la Región: A los oficialismos le cuesta mantenerse en el poder.
«Las sociedades están totalmente polarizadas», dijo hoy en conferencia de prensa, el ministro de Gobierno Bonaerense, Carlos Bianco. El funcionario indicó que esto ocurre en distintos lugares de Latinoamérica y Europa. «Me animo a decir que es lo que va a pasar el año próximo en Argentina. No veo espacio para terceras opciones, para terceras fuerzas».
La Elección en Brasil
Bianco se refirió a las expectativas previas en Brasil sobre la chance de que su candidato alternativo concentrara entre 7 y 8 puntos y fragmentara de algún modo a la derecha, lo que hubiese favorecido una victoria de Lula en primera vuelta. «No ocurrió», sintetizó el funcionario, al sostener que la elección se polarizó en dos espacios: El bolsonarismo y el lulismo.
Hay que decir que Bolsonaro quedó a 2,98 puntos de imponerse en primera vuelta, tras casi recolectar 56 millones de votos. De este modo, ahora irá a buscar alianzas con los partidos de derecha y centroderecha, mientras que Lula buscará captar los más de 30 millones de brasileños que no fueron a votar en esta primera vuelta.
Lo que proyecta Kicillof en la estrategia del peronismo en los comicios del año próximo. Su espacio, el MDF busca ampliarse por fuera de Buenos Aires, con una corriente propia del Justicialismo y arribar a la definición de candidaturas con una red de dirigentes y organizaciones.
El núcleo de Kicillof sostiene que las PASO son el mecanismo adecuado para dirimir la interna donde hoy hay distintos liderazgos y proyectos/propuestas. La idea es que la candidatura salga de una elección interna abierta, con la capacidad de otorgar legitimar al vencedor y evitar una definición que solo este limitada a dirigentes.
PASO si o PASO no
Actualmente, las PASO están sujetas a discusión. En el peronismo hay diversas lecturas. La primera de ellas, surge de lo que hará el Gobierno de Javier Milei, ya sea la eliminación o suspensión, algo que modificaría el esquema de negociación de la oposición y elevaría la presión sobre la conducción partidaria. «Hoy las PASO están», argumentan desde La Plata y se aferran. De todos modos, hay sectores del peronismo que indican que el oficialismo podrían tener los votos necesarios para voltear las Primarias.
En caso de que se eliminen las PASO, surgiría la posibilidad de un candidato del consenso. Sin embargo, hay una parte del peronismo que lo rechaza, argumentan que la fórmula presidencial no puede ser decidida unilateralmente.
Y en simultáneo, Kicillof busca que el MDF se expanda en todo el país. La semana pasada, el Mandatario Bonaerense le envió un mensaje a la filiar de este espacio en Guaymallén, Mendoza, donde enfatizó en plantear una estrategia electoral que superen las disputas provinciales.
«El problema que tiene el país es Nacional, no va a tener una solución provincial», sostuvo el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires en un mensaje a la militancia mendocina. Del mismo modo, llamó a expandir el trabajo territorial: «hay que dar la batalla que haya que dar. Hay que abrir los brazos y salir a militar».
Hay que decir que, la ampliación del MDF es un desafío para Kicillof, más que nada en las Provincias, donde cuestionan fuertemente al kirchnerismo. El Mandatario Bonaerense intentará demostrar que su proyecto no está enquistado solamente en la Provincia de Buenos Aires y que puede reunir voluntades en distritos con dinámicas políticas distintas.
La interna del peronismo
Por otro lado, una construcción que convive con las tensiones internas del peronismo. Hace pocos días, el Diputado Nacional, Máximo Kirchner viajó a la Provincia de San Juan, donde compartió actividades con el Senador y ex Gobernador de dicha Provincia, Sergio Uñac, gesto que se leyó como un acercamiento hacia otro aspirante a la Presidencia. Máximo señaló en esa visita que Cristina Kirchner, es la candidata del espacio, aunque añadió que eso no impedía que «un sanjuanino quiera caminar el país».
De todos modos, este gesto alimentó las especulaciones sobre el mapa de candidaturas y principalmente el vínculo entre el kicillofismo y el cristinismo. El ex Mandatario sanjuanino comenzó a recorrer distintos lugares del país, enfatizando en las economías regionales y en la necesidad de darle mayor peso político al interior del país. Desde el peronismo descartan que pueda tener un papel importante en la negociación que definirá la estrategia del 2027.
Mientras que Kicillof evita la confrontación directa dentro del peronismo, y el peronismo está dispuesto a incorporar a sectores que compartan determinados acuerdos programáticos. «Decidimos llamarnos movimiento porque el peronismo es un movimiento».
El funcionario indicó que el peronismo históricamente aglutinó expresiones de centro, izquierda, progresistas y conservadores. Según él (Bianco) esa diversidad debe mantenerse si el objetivo es construir una mayoría electoral. «Si querés ganar una elección, con la pureza ideológica no alcanza», declaró.
Por otro lado, Bianco le restó importancia a las encuestas electorales. Manifestó que el resultado brasileño volvió a mostrar la distancia entre los sondeos y el comportamiento final de los votantes. «Un nuevo fracaso de las encuestas que se verifica en cada una de las Elecciones que hay en todos lados», afirmó.
La polémica con las encuestas
Del mismo modo, admitió que la Provincia utiliza relevamientos para conocer demandas de gestión, sostuvo que esos estudios se redujeron por falta de recursos. Acerca de las mediciones de intención de voto, afirmó que son prematuras y que pueden funcionar como instrumento de «manipulación política».
Por último, ante el balotaje brasileño aún pendiente y la discusión sobre las Primarias, el Mandatario Bonaerense buscará ampliar su presencia nacional y conservar la idea de que la candidatura del peronismo debe definirse con una competencia que ordene las diferencias internas.
