La legendaria cantante y compositora murió pacíficamente en Nashville tras una breve batalla contra el cáncer. El mundo de la música despide a un ícono mundial y a una filántropa incansable.
El mundo de la música country se viste de luto. Ayer, 25 de agosto de 2026, la legendaria cantante, compositora y filántropa Dolly Parton falleció a los 80 años en el Vanderbilt-Ingram Cancer Center de Nashville, Tennessee, tras enfrentar una breve batalla contra el cáncer.
El anuncio oficial del deceso de Dolly Parton fue realizado por su sobrino y jefe de seguridad, Bryan Seaver, a través de un emotivo video publicado en las redes sociales de la artista, cumpliendo un deseo que Parton había expresado hace años. «Dolly ha vivido en la luz y está en los brazos de Jesús», expresó Seaver, confirmando que la estrella del country murió en paz y rodeada de sus seres queridos.
La partida de la intérprete se produce poco más de un año después del fallecimiento de su esposo durante casi 60 años, Carl Dean, quien murió en marzo de 2025.
A lo largo de su carrera, Parton no solo fue la voz de himnos inmortales como «Jolene«, «9 to 5» y «I Will Always Love You«, sino también una figura unificadora y una filántropa incansable. Su reconocida fundación Imagination Library ha donado millones de libros a niños de todo el mundo, consolidando su impacto mucho más allá de la industria musical.
Hoy, el mundo despide no solo a una estrella que revolucionó la música country, sino a un verdadero símbolo de resiliencia, talento y amor incondicional.
Un aporte clave durante la pandemia
Además de su inmenso legado cultural y su fundación literaria, Dolly Parton demostró su compromiso con la humanidad en uno de los momentos más críticos de la historia reciente. En el año 2020, la artista realizó una generosa donación de un millón de dólares al Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt. Estos fondos resultaron ser fundamentales para la investigación y el desarrollo de la vacuna de Moderna contra el COVID-19, demostrando que su empatía y solidaridad trascendían los escenarios musicales para ayudar a salvar vidas a nivel global.