POLICIALES | La joven de 28 años fue condenada tras comprobarse su participación en tres ataques donde drogaba a hombres para desvalijarlos. Un tatuaje en su pierna izquierda y registros fílmicos fueron las pruebas clave que terminaron con la sentencia y la obligación de pagar 4,5 millones de pesos a los damnificados.