Francisco Jerez nació en Sol de Mayo en 1954 y tuvo que mudarse a Barrancas por las inundaciones. Durante los primeros títulos de Argentina el trabajo siempre estuvo por delante del fútbol. Recién en Qatar 2022 pudo vivir un Mundial con tranquilidad y ahora espera volver a gritar campeón mientras recuerda un pueblo que ya no es el mismo.