Salta vive un cambio de era con el debut de los Juicios por Jurados: un sistema donde la justicia abandona los tecnicismos para quedar en manos de doce ciudadanos. Con un pago diario y una protección de identidad absoluta, los vecinos de la provincia son ahora los únicos soberanos para decidir sobre los crímenes más graves, dictando veredictos en el lenguaje de la calle.