Es una de las cronistas más destacadas de nuestro país. Acaba de reeditarse El agua mala, una crónica de una inundación que hizo desparecer un pueblo en la provincia de Buenos Aires. Licitra reconstruyó esa historia olvidada con las voces de las víctimas de la tragedia y el ojo entrenado de una gran cronista. Aquí, a partir de la historia de su libro, reflexiona sobre la complejidad de los acontecimientos y las urgencias y pecados del periodismo.